Monumento en honor al excelentísimo artista que fue el setabense, afincado en Nápoles, y allí por su baja estatura llamado «lo Spagnoletto», le ofreció, muy solemnemente, valencia un digno monumento en 1888, cuya gestación partió de la iniciativa particular de Aurelio Querol que, al aproximarse la fecha, entonces creída, del tercer centenario del nacimiento del gran pintor, 1888, convocó a los artistas valencianos el 24 de enero de 1886 en el Ateneo, para allegar fondos con que realizar el merecido monumento. Reunidas y expuestas unas setenta piezas, pintura y escultura, su venta proporcionó recursos con los que emprender la obra.

La escultura se encargó realizar a Mariano Benlliure, que sólo tenía 23 años. No quiso percibir nada para modelarla, exigiendo sólo que se fundiese el bronce en roma y bajo su personal vigilancia. Ribera, representado en actitud natural, se yergue hacia atrás con la paleta en una mano y el pincel en la otra, no faltando en aquella el revoltijo airoso de la capa, ni, al cinto, la espada caballeresca.

El pedestal, de mármol de Carrara, con planta de octógono de lados alternativamente desiguales, ostenta, en los lados anchos, los escudos de Valencia, Játiva y la Real Academia de San Carlos, amparadora con el Ayuntamiento del homenaje, y en el frente del lado ancho restante, que se corresponde con el frente de la figura, una cartela como arrollada, que una corona de laurel rodea, con la inscripción «A Ribera».

La inauguración fue el 12 de enero de 1888, previa la formación y llegada de un brillante cortejo, del Ayuntamiento, bajo mazas, con los clarines y timbales, y los gremios con sus banderas, escolares, personalidades y las autoridades, que después de una escala en el Museo -entonces en el Carmen- ante las obras, no muchas, allí existentes del gran pintor, llegó a la plaza del Temple, frente al Gobierno Civil, donde se hallaba la estatua, descubierta en su momento por el Alcalde de Valencia. Este monumento fue trasladado en 1905, a los jardines entonces existentes en la plaza de San Francisco, hacia la Bajada del mismo nombre, donde permaneció hasta la fecha en que volvió a las cercanías de su primer emplazamiento, la triangular plaza del poeta Llorente, al otro lado del edificio del temple y junto al cauce del Turia. Escultóricamente es una de las más inspiradas obras de Benlliure, dentro de su estilo impresionista e incluso repentista, instantista, captador de lo vivo, lo fugaz y lo pintoresco.



Datos básicos

Dirección:

Plaza del Poeta Llorente, 4
46003 Valencia